Termina el verano y con él un periodo de trabajo creativo apasionante. Largos días estivales en el mejor entorno posible, en mi rincón preferido , alejada de la rutina y sin conexión a la red.

Pasados estos meses tengo muchas cosas que compartir.

Del 3 al 9 de agosto tuve el honor de realizar un taller de pintura para niños junto con otros dos artistas: José Antonio López (JANT) y Laura Ibáñez, en la fiesta del voluntariado del Monasterio Cisterciense de Santa María de Río Seco, situado en el valle de Manzanedo, en las Merindades. Contribuir con un granito de arena al gran trabajo que un numeroso grupo de voluntarios realiza para garantizar su conservación, me llena de orgullo.

A continuación una foto de los niños “imaginando Rioseco” y otra de uno de mis collage del Monasterio.

20150809_133715

Santa María de Rioseco 79x53